All Post

rep.”Hoy es mi cumpleaños, pero nadie se acerca porque no soy atractivo, así que nadie me felicita. Me siento muy triste.”

Hoy es mi cumpleaños, todos evitan acercarse a mí porque no soy guapo, así que nadie me felicita. Me siento muy triste.

El día comenzó como cualquier otro, con el sol brillando en el cielo y los pájaros cantando melodías alegres. Sin embargo, para mí, este día era diferente. Era mi cumpleaños, un día que solía esperar con ansias, pero este año las cosas eran distintas. Desde que abrí los ojos por la mañana, me di cuenta de que algo estaba mal. No había recibido ni una sola felicitación, ni siquiera un mensaje de texto de mis amigos más cercanos.

Al principio, traté de no dejar que la situación me afectara. Pensé que tal vez estaban ocupados o simplemente se les había olvidado. Pero a medida que pasaba el día y nadie mencionaba mi cumpleaños, la tristeza comenzó a invadir mi corazón. Me preguntaba qué había hecho mal, por qué la gente me estaba evitando.

Intenté sonreír y actuar como si todo estuviera bien, pero por dentro me sentía destrozado. Ver a mis compañeros de trabajo susurrando y evitando mi mirada solo empeoraba las cosas. Era como si mi apariencia hubiera determinado mi valía como persona, y al no ser considerado “guapo”, no merecía ni siquiera un simple “feliz cumpleaños”.

Decidí salir a caminar por las calles de la ciudad, en un intento de escapar de la soledad que sentía en casa. Observaba a la gente pasar, riendo y abrazándose, y me preguntaba si alguna vez experimentaría esa misma alegría en mi propio cumpleaños. Pero a medida que pasaba el tiempo, me di cuenta de que la felicidad no dependía de la atención de los demás, sino de cómo me sentía conmigo mismo.

Acepté que no todos los días serían perfectos, y que está bien sentirse triste de vez en cuando. No necesitaba la validación de los demás para saber mi valía. Me prometí a mí mismo que trabajaré en mi autoestima y encontraré la belleza en mi interior, más allá de lo que los demás puedan ver.

Al final del día, regresé a casa con una nueva perspectiva. Aunque mi cumpleaños no fue como lo esperaba, aprendí una lección importante sobre el amor propio y la aceptación. Mañana será otro día, y estoy decidido a enfrentarlo con una sonrisa en mi rostro, sin importar lo que el mundo pueda pensar de mí. Porque al final del día, lo único que realmente importa es cómo me siento conmigo mismo.

Related Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Back to top button